❥ No hay flores en el último cráter de Venus

Hace días que el cuerpo me pide freno, tardes de sofá y ventana, un buen libro, mi libreta de espiral (y mi boli verde), dos terrones de calma, salir del olvido persistente, escuchar la respiración del aire, sólo el aire, formar parte del irresponsable, lamerme la imprudencia de raíz, habitar la última fila del mundo, bailar, no pensar más que en sábanas tendidas y cielos con olor a mandarina, atravesar el cortinaje de una lluvia imaginaria, descubrir el mundo que esconde el relámpago, percibir el aroma de aquellas flores de vigilia, deshabitarme, columpiarme, desenredar el laberinto, plantar flores en el último cráter de Venus…

(¿Vienes?)